Visibilidad

El SJR Venezuela realizó actividades de sensibilización por el Día Mundial del Refugiado

Desde el 14 al 25 de Junio, alrededor de 10 mil personas en Venezuela conocieron que en nuestro país existen cerca de 200 mil hombres y mujeres que se vieron forzados a abandonar sus hogares por temer ser perseguidos por motivos de raza, religión, nacionalidad o pertenencia a un grupo social.

La exposición “Distintos rostros, una mismas historia” realizada por el Servicio Jesuita a Refugiados en colaboración con el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) y la CAF, sirvió para presentarles a los habitantes de Caracas, Maracaibo y San Cristóbal las historias de algunas de estas personas en situación de refugio que se encuentran en el país y que llegaron con muchas ganas de reconstruir sus vidas y de vivir en paz.

Las 10 gigantografías que conformaron la presentación, efectuada en conmemoración al Día Internacional del Refugiado (20 de junio), hicieron detener a muchos transeúntes que en repetidas ocasiones se mostraban sorprendidos al enterarse que en Venezuela existieran refugiados y en tan alto número.

Fueron constantes las interrogantes sobre la situación de las personas refugiadas en el país, que según el ACNUR el 95% es de origen colombiano. Pero además no fueron pocos quienes se acercaron a preguntar como colaborar con ésta población.

Las imágenes, que se pasearon por plazas, universidades y centros comerciales, generaron interés y atrajeron la mirada de todo el que pasaba. Algunas miradas reflejaban curiosidad, sorpresa pero otras se quedaban perdidas después de leer algún testimonio. “Yo sé que es ser un refugiado. Yo también huí de mi país por miedo” comentó alguien una vez.

Las 10 fotografías de tamaño real se mezclaron entre la gente dejando marcado su testimonio. Todas buscaban llamar la atención de una realidad que afecta a millones de personas en todo el mundo y recordar que ellos también tienen derechos y que, en donde sea que hayan decidido restablecer su hogar, merecen vivir en paz y con respeto.

Además de la exposición “Distintos Rostros una Misma Historia” se llevaron a cabo diferentes actividades en las oficinas fronterizas, que buscaban mostrar y sensibilizar a la población sobre este tema.

En la plaza Los Mangos de San Cristóbal todas las organizaciones que trabajan con personas en situación de refugio y refugiadas en esta región (Hias, ACNUR, OIM, CARITAS y el SJR) se unieron para realizar un día cultural, donde personas solicitantes de refugio mostraron artesanías que realizaron en diferentes cursos realizados por las diferentes organizaciones.

De igual modo el SJR participó en el bazar de solicitantes de refugio realizado por el Centro de Derechos Humanos de la Universidad Católica Andrés Bello y de la Sociedad hebrea de ayuda al inmigrante (que sus siglas en inglés HIAS), en la sede de Caracas de esta casa de estudios.

También el SJR realizó conversatorios y cine-foros sobre la problemática de Refugio en Venezuela, en diferentes universidades del país.

Agasajos a solicitantes de refugio y refugiados por el Día Mundial del Refugiado

El Día Mundial del Refugio no sólo es una fecha para visibilizar la problemática que viven miles de personas en todo el mundo. También se busca compartir con los refugiados, y que ellos se vean como sujetos de Derechos que cuentan con muchas manos para ayudarlos a reconstruir sus proyectos de vidas. Actividades de recreación, grupos musicales, eucaristías, proyección de documentales, fueron sólo algunas de las actividades que realizó el Servicio Jesuita a Refugiados, como agasajo a estas personas que lo han dejado todo en busca de tranquilidad y protección.

Con la participación de alrededor de 80 personas entre niños, niñas, adolescentes y adultos se realizó un encuentro con solicitantes de refugio en la comunidad de El Nula, estado Apure. Entre las actividades realizadas se destacan: presentación del documental "Niños del Nula por la Paz", concursos, presentación artística (canciones con guitarras) de dos solicitantes de refugio, dinámicas recreativas, exposición de fotos de solicitantes de refugio, entre otras. La actividad fue realizada el 18 de junio. Algunos de los participantes expresaron su satisfacción y agradecimiento por el apoyo brindado por el SJR y la parroquia desde que llegaron a la comunidad.

Con la participación de alrededor 45 personas entre niños, niñas, adolescentes y adultos se realizó un encuentro con solicitantes de refugio en la comunidad de Guasdualito. Entre las actividades realizadas se destacan: presentación del documental "Niños del Nula por la Paz" y el documental "Mujeres en Refugio"; dinámicas, juegos infantiles para los niños y entrega de cotillones, rifas y presentaciones artísticas (bailes) por parte de los solicitantes. Tres solicitantes de refugio indicaron cómo se sintieron desde su llegada, el apoyo recibido por las diferentes instituciones de la zona motivaron a los demás presentes a tener fe y esperanza en la solución de su solicitud de refugio.

Por su parte nuestro personal en el estado Táchira, en conjunto con otras organizaciones de Derechos Humanos, realizaron Caravanas culturales, por distintas unidades educativas de los municipios rurales Córdoba, municipio San Cristóbal, Junin y Pedro Maria Ureña. Actividades lúdicas para promover la integración de niños, niñas y adolescentes en situación de refugio.

Cada parada constó de cuatro estaciones con los niños de primaria y bachillerato en las escuelas. También se realizaron dinámicas de expresión plástica, video foros, presentación de títeres, y redacción de cuentos que buscaban que cada alumno escribiera el país que sueña basándose en la cultura de paz, el nombre de “El País Imaginario”.

 

En Caracas, en conjunto con otras organizaciones algunos miembros del SJR Venezuela se hicieron presentes en la Universidad Católica Andrés Bello, para compartir con solicitantes de Refugio en un agasajo que se les realizó.

 
Editorial
 

Desde el Servicio Jesuita a Refugiados estamos trabajando por reconocer a las miles de personas que cruzan la frontera en busca de oportunidades y esperanzas. Es nuestra razón de ser, nuestra misión, nuestro sentir todos los días del año.
Pero es durante el mes de junio donde procuramos abarcar más espacios para visibilizar historias, rostros, personas que han tenido que tomar la dolorosa decisión de huir de su país por miedo.

Conmemorar el 20 de junio, Día mundial del Refugiado, se convirtió en la posibilidad de organizar espacios durante todo el mes, en las distintas zonas en las que nos encontramos presente: Guasdualito, El Nula, Táchira y Caracas; junto a todas las organizaciones que hacen vida en la frontera y la ciudad capital: ACNUR, Cáritas, CISP, OIM. Todo esto a través de distintas estrategias, formas para llegarle a todo público. Ha sido una gran experiencia de trabajo en equipo, en redes con otros, de creatividad, de sensibilidad frente al tema del refugio.

Se organizaron espacios de intercambio y diálogo con los medios de comunicación. Una exposición itinerante llamada: “Distintos rostros, una misma historia”, la cual circuló por distintos lugares de Táchira y Caracas. Compartimos junto a la Comisión Nacional de Refugiados un homenaje a los refugiados en la plaza Bolívar. Y también vivimos espacios más cercanos: encuentros con nuestros solicitantes de refugio y una celebración eucarística, pidiéndole a Dios por la vida de nuestra gente.

Queremos aprovechar este espacio para agradecer a todas las organizaciones que trabajan en frontera, a sus trabajadores con quienes compartimos estos espacios. Extenderles desde aquí nuestro respeto y admiración.

Fueron días de mucho esfuerzo para visibilizar el refugio en Venezuela. Esperamos disfruten de esta edición y así poder compartir con nosotros la pasión que nos mueve a acompañar, servir y defender a todas las personas que vienen buscando otras oportunidades para rehacer sus vidas.

Sheila Goncalves
Directora Nacional del SJR Venezuela


actividad
 

19, 20,21 de Julio de 2010

Miembros del SJR Venezuela participantes del Diplomado de Escuelas de Paz y Convivencia Ciudadana, iniciativa  binacional de la Red por la paz, el equipo de pastoral social de la Compañía de Jesús y el Centro de Investigación y Educación Popular  (CINEP), estarán multiplicando y compartiendo los conocimientos adquiridos con diferentes comunidades del estado Táchira y Apure.

23 y 25 de Agosto de 2010

El Servicio Jesuita a Refugiados Venezuela estará realizando Talleres de sensibilización sobre la violencia  en contra de la mujer en el Instituto Altoapureño de la Mujer, con sede en la ciudad de Guasdualito. Estas actividades tienen el objetivo de brindar conocimiento (o formar-capacitar) a los asistentes sobre prevención, identificación y manejo de los casos de violencia de género. La entrada es libre.

Todo Agosto

Todo el mes de agosto, estudiantes y graduados de la Universidad Católica Andrés Bello, tanto  de Caracas  como de Ciudad Guayana, pertenecientes al Voluntariado Profesional “Sin Fronteras” Estarán colaborando desde sus distintas áreas de formación a los equipos del SJR en las oficinas fronterizas. Abogados, psicólogos, educadores, administradores, entre otros, dejarán de lado sus comodidades citadinas para ayudar en el trabajo con los solicitantes de refugio en la frontera Colombo-Venezolana.

testimonios
 

Desde hace 7 años  una comunidad rural en el estado Apure ha sido el hogar de Juana*, una mujer de casi 55 años cuyo miedo la obligó a huir de su país natal Colombia, en busca simplemente de tranquilidad.

En su pueblo, las noches ya no eran ambientadas por el sonido de los grillos  sino por el constante detonar de las armas de los grupos armados. Una creciente violencia se apoderaba de aquel lugar escondido en Colombia, en donde el  temor se robaba el sueño de muchos de los habitantes y donde las balas se llevaban la vida de muchos otros; la paz era allí mucho más que una utopía.

El miedo que motivó a Juana a escapar no  fue sin fundamento, estuvo marcado por la muerte de uno de sus hijos, y fue por esto que permanecer en ese poblado, dominado por la angustia, significaba arriesgar  la vida de alguien más de su familia.

Me mataron a un hijo… yo como que perdí el sentido,  recogí los muchachos y me fui a un puesto llamado Caraná, yo de ver que me estaban matando a los hijos yo salí de allá. Luego uno de mis hijos se vino a Venezuela porque lo perseguían los paracos  y después me llamaron para que me viniera porque aquí estaríamos bien

Afortunadamente esta historia comienza a tener colores de esperanza, esta mujer, que ya empieza a estar marcada por el paso de los años, puede decir que aunque a veces le falta el dinero puede vivir en tranquilidad, en su pequeña casa, rodeada por sus nietos y con muchas ganas de avanzar en Venezuela.

“Aquí ya no tengo miedo, vivo tranquila

sjr